SANTIAGO DE COMPOSTELA. — La burocracia que durante décadas ha mantenido en vilo a uno de los sectores más estratégicos de la economía gallega comienza a despejarse. Tras la histórica asunción de las competencias de gestión del dominio público marítimo-terrestre, efectiva desde julio de 2025, la Xunta de Galicia ha puesto en marcha el nuevo procedimiento unificado del litoral. Esta herramienta administrativa, articulada bajo el código MT701A, materializa por fin la simplificación de trámites para la renovación, transmisión y otorgamiento de concesiones de acuicultura, eliminando la duplicidad de informes que hasta ahora exigía la intervención vinculante del Estado.
Un ventanilla única para 3.337 bateas
El nuevo sistema operativo permite a los productores de mejillón —un sector que aglutina más de 3.300 viveros flotantes en las rías gallegas— interactuar con una sola administración. Hasta la fecha, la incertidumbre jurídica marcaba el ritmo de las renovaciones, atrapadas en un fuego cruzado entre la interpretación de la Ley de Costas estatal y la normativa autonómica. Con la plena entrada en vigor de la Ley de Ordenación y Gestión Integrada del Litoral de Galicia (Loxilga), el gobierno autonómico asume el control total del ciclo de vida de las concesiones.
El conselleiro do Mar ha calificado este avance como un «hito de autogobierno» que aporta la seguridad jurídica necesaria para desbloquear inversiones millonarias en la modernización de las estructuras. «Se acabó el tiempo en que un expediente debía viajar a Madrid para validar lo que es una realidad evidente en nuestras rías», señalaron fuentes del ejecutivo gallego, en referencia a la supresión de los informes preceptivos de la Administración General del Estado para instalaciones no desmontables, uno de los puntos más conflictivos de la negociación bilateral.
Las claves de la simplificación administrativa
- Procedimiento Integrado (MT701A): Centraliza todas las solicitudes de ocupación del dominio público, desde la primera instalación hasta las prórrogas extraordinarias, reduciendo los plazos de resolución que anteriormente podían demorarse años.
- Seguridad Jurídica: Se consolidan los criterios para las prórrogas de las concesiones (hasta un máximo de 50 años en muchos casos), blindando la actividad frente a cambios de criterio repentinos de la administración central.
- Gestión de Transmisiones: Las transmisiones inter vivos de las bateas, vitales para el relevo generacional del sector, se resuelven ahora íntegramente en los departamentos territoriales de la Xunta, como evidencian las primeras resoluciones publicadas en el Diario Oficial de Galicia (DOG) a finales de 2025 y principios de 2026.
Reacción del sector mejillonero
Desde las principales organizaciones de productores, como Opmega (Organización de Productores de Mejillón de Galicia), la medida ha sido recibida con un optimismo cauteloso. Si bien celebran el fin de la «doble ventanilla», el sector urge a que la agilidad administrativa se traduzca también en una mayor flexibilidad para la gestión de la mexilla (cría de mejillón) y en la modernización de los puertos base. La simplificación no solo afecta a las bateas, sino también a la cadena mar-industria, permitiendo que depuradoras y conserveras ubicadas en la franja costera tengan un interlocutor directo para sus expedientes de ocupación.
Con este movimiento, Galicia no solo ejerce sus competencias estatutarias, sino que envía un mensaje de estabilidad a los mercados internacionales, donde el Mexillón de Galicia sigue siendo un referente de calidad que ahora cuenta con un respaldo administrativo a su altura.
