En un movimiento estratégico para la acuicultura nacional, el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) ha consolidado un programa de mejoramiento genético enfocado en el ostión del norte (Argopecten purpuratus). Esta iniciativa, crítica para la competitividad del sector, busca desarrollar líneas genéticas resilientes ante las amenazas inminentes del cambio climático, específicamente la acidificación de los océanos y la hipoxia.
La Urgencia de la Adaptación Biológica
La industria del ostión, históricamente centrada en la zona norte de Chile (Región de Coquimbo), enfrenta desafíos ambientales sin precedentes. Como indica Mundo Acuícola, el proyecto liderado por el IFOP utiliza herramientas genómicas avanzadas para identificar y seleccionar ejemplares con mayor capacidad de supervivencia en condiciones de pH reducido y baja disponibilidad de oxígeno. Este enfoque no solo responde a una necesidad ecológica, sino que asegura la viabilidad comercial de los cultivos en un océano cambiante.
Innovación Tecnológica y Desafío Industrial
El núcleo de este avance reside en la capacidad de diferenciar genotipos superiores. A diferencia de la selección masal tradicional, el uso de marcadores moleculares permite acelerar la obtención de cepas robustas sin comprometer la diversidad genética. Para los productores, esto se traduce en una reducción significativa de la mortalidad en etapas larvarias y de engorde.
- • Resistencia a la Acidificación: Selección de individuos capaces de calcificar sus conchas eficientemente en aguas corrosivas.
- • Tolerancia a la Hipoxia: Desarrollo de metabolismo optimizado para periodos de bajo oxígeno.
- • Sostenibilidad del Recurso: Disminución de la dependencia de la captación de semilla silvestre, favoreciendo la producción controlada en hatcheries.
Análisis Estratégico de REDIA
Desde la perspectiva de REDIA, este desarrollo posiciona a Chile en la vanguardia de la biotecnología acuícola aplicada. La diversificación de la matriz productiva es un imperativo económico; reducir la dependencia exclusiva de los salmónidos y fortalecer industrias como la pectinicultura mitiga riesgos sistémicos.
La implementación de estos programas genéticos no solo protege el activo biológico actual, sino que abre la puerta a la expansión de cultivos hacia nuevas zonas geográficas con condiciones desafiantes. La inversión en I+D aplicada, como demuestra este caso, es el driver fundamental para transformar la incertidumbre climática en una ventaja competitiva sostenible.
Fuentes Verificadas:
Mundo Acuícola: IFOP avanza en herramientas genéticas para la sustentabilidad del ostión
