Ley Karin en Acuicultura: Cumplimiento y Desafíos en el ecosistema acuícola
La entrada en vigencia de la Ley 21.643 establece las exigencias de prevención y sanción del acoso laboral. Este cambio normativo requiere una adecuación técnica en la gestión de personas tanto en centros de cultivo como en plantas de proceso del entramado industrial.
En resumen
- Protocolo obligatorio: Las empresas del sector deben implementar protocolos de prevención de acoso antes del 1 de agosto de 2024.
- Responsabilidad extendida: La normativa exige proteger a los trabajadores frente a conductas de terceros, impactando la relación con contratistas en la cadena de valor.
- Gestión de riesgos: El incumplimiento faculta a la autoridad para aplicar multas y activa procesos de tutela laboral con impacto directo en la continuidad operativa.
Adecuación técnica en el ecosistema productivo
La Ley 21.643, conocida como Ley Karin, modifica el Código del Trabajo para incorporar disposiciones relativas a la prevención, investigación y sanción del acoso laboral, sexual y la violencia en el trabajo. En el ámbito de la acuicultura, donde las jornadas suelen desarrollarse en entornos aislados o plantas con alta dotación de personal, la gestión de la convivencia adquiere un matiz técnico preventivo que debe integrarse en el Reglamento Interno de Orden, Higiene y Seguridad.
La ausencia de protocolos actualizados no solo expone a las compañías a sanciones financieras, sino que fragiliza la sostenibilidad social de la producción frente a estándares internacionales de cumplimiento (compliance).
Impacto en la Salmonicultura y Mitilicultura
El análisis normativo sugiere que la aplicación de la ley será transversal. En la salmonicultura, la dinámica de los centros de cultivo en pontones y embarcaciones exige canales de denuncia que aseguren la confidencialidad en entornos cerrados. Por otro lado, en la mitilicultura, la alta presencia de trabajadores temporales y contratistas externos obliga a las plantas de proceso a establecer directrices claras de comportamiento para terceros, dado que el empleador principal asume un deber de protección ante violencia ejercida por externos.
La información disponible indica que la Dirección del Trabajo (DT) intensificará la fiscalización de los procedimientos de investigación internos. Estos deben cumplir con principios de imparcialidad, celeridad y perspectiva de género, lo que requiere una capacitación técnica de los equipos de recursos humanos y líderes de área.
Prevención basada en datos y protocolos
La implementación de la Ley Karin no se limita a la redacción de un documento. El ecosistema acuícola debe transitar hacia un modelo de prevención que identifique riesgos psicosociales específicos de la actividad, como el aislamiento o los turnos rotativos. La validación de estas medidas permite reducir la litigiosidad y fortalecer la cultura organizacional.
La gestión proactiva de la convivencia laboral se posiciona como un indicador clave de gobernanza corporativa, alineado con las exigencias de transparencia que demanda el mercado global de productos del mar.
Las empresas que logren integrar estos protocolos con eficiencia técnica asegurarán una operación más estable y un entorno laboral resiliente, factores fundamentales para mantener la competitividad en un entramado industrial cada vez más regulado.
