La diversificación de la matriz acuícola chilena enfrenta un momento decisivo. En un entorno donde la eficiencia operativa y la sostenibilidad dictan la viabilidad económica, la reciente validación tecnológica en el cultivo del ostión del norte (Argopecten purpuratus) representa un avance significativo. Según reporta Aqua.cl, la implementación de sistemas de nanoburbujas ha demostrado ser un catalizador crucial para aumentar la productividad en la zona norte del país.
Optimización de biomasa mediante oxigenación de precisión
El desafío técnico histórico en el cultivo de pectínidos radica en la estabilidad de las variables ambientales, específicamente el oxígeno disuelto. La tecnología de nanoburbujas no solo aborda la mitigación de zonas hipóxicas, sino que redefine la tasa de crecimiento del recurso. A diferencia de los sistemas de aireación tradicionales, las nanoburbujas poseen una estabilidad física superior y una mayor superficie de contacto, permitiendo una transferencia de gases mucho más eficiente directamente a la columna de agua y al metabolismo del ostión.
Como indica Aqua.cl, los resultados preliminares de esta validación sugieren mejoras tangibles en las tasas de supervivencia y en la velocidad de crecimiento de los ejemplares, factores que impactan directamente en el ciclo de caja de las empresas productoras.
Análisis Estratégico de REDIA
Desde la perspectiva de REDIA, este desarrollo trasciende la mera mejora técnica; es una señal de madurez en la acuicultura de pequeña y mediana escala en Chile. La adopción de tecnologías de precisión en el norte abre la puerta a:
