La industria del salmón en Chile enfrenta históricamente un enemigo silencioso y devastador: las Floraciones Algales Nocivas (FAN), conocidas coloquialmente como marea roja. La reciente implementación de sistemas de monitoreo en tiempo real marca un punto de inflexión, pasando de la reacción ante la mortalidad a la gestión preventiva de activos.
De la Observación Visual a la Telemetría Avanzada
Tradicionalmente, la detección dependía de muestreos puntuales y observación visual. La nueva tecnología integra sensores oceanográficos capaces de medir variables críticas como clorofila, turbidez y oxígeno disuelto con transmisión de datos inmediata.
- Detección de Fitoplancton: Algoritmos que diferencian tipos de microalgas antes de que alcancen concentraciones letales.
- Integración Satelital: Correlación de datos in situ con imágenes satelitales para predecir el desplazamiento de manchones algales.
Garantizar la Continuidad Operativa
El objetivo no es solo biológico, sino financiero. Al asegurar la detección temprana, las compañías pueden activar protocolos de mitigación (como sistemas de surgencia de aire o cortinas de burbujas) o adelantar cosechas, protegiendo la biomasa valorizada en millones de dólares.
Análisis REDIA: Inteligencia de Negocios Aplicada
Desde nuestra perspectiva en REDIA, la adopción de estas tecnologías trasciende la operación diaria; impacta directamente en la estructura de costos y la asegurabilidad de la biomasa.
- Reducción de Primas de Seguros: Las aseguradoras valoran la capacidad de respuesta proactiva. Un centro con monitoreo avanzado reduce su perfil de riesgo.
- Eficiencia en Opex: Evitar la mortalidad masiva elimina los costos logísticos de manejo de mortalidad y disposición final (especialmente relevante en zonas aisladas de Aysén y Magallanes).
- Valoración del Activo: La trazabilidad de la calidad del agua certifica un producto final cultivado bajo estándares de bienestar animal superiores.
En el caso de la mitilicultura, aunque el impacto es distinto (toxicidad vs. mortalidad), la aplicación de estas tecnologías permitiría gestionar mejor los cierres cautelares y el manejo de conchas y residuos post-proceso, optimizando la cadena de valor completa.
