Claudio Torres preside una asociación gremial de 25 socios en Calbuco, Ilque y Panitao, donde el 80% son acuicultores de pequeña escala. Describe lo que ocurre cuando el ciclo productivo se alarga, el techo regulatorio no se mueve y crecer significa salir del registro
Quiénes hablan
La Asociación Gremial de Cultivadores de Moluscos de Calbuco, presidida por Claudio Torres, agrupa a 25 socios —en su mayoría microempresarios— con concesiones en Calbuco, Ilque y Panitao, Región de Los Lagos. El 80% tiene la condición de acuicultor de pequeña escala, y producen entre 180 y 750 toneladas al año, con ciclos de 18 a 24 meses según el sector de cultivo.
Ese rango de producción es la clave de todo lo que sigue, porque el límite que define la pequeña escala está en 500 toneladas: buena parte de los socios opera cerca de una frontera que no eligieron y que no depende de cuánto quieran crecer, sino de cuánto demore el mar en darles talla comercial.
El ciclo se alargó; la norma no
La primera constatación de Torres es productiva, no jurídica. El tiempo para llegar a talla comercial se estiró de manera sostenida: "pasando de diez a 18 meses, y en algunos casos, dependiendo del sector donde se encuentre la concesión, alcanza por sobre los 22 meses después de finalizada la siembra".
Sobre esa base nació la petición de subir el techo de biomasa. Según Torres, la demanda vino de los propios cultivadores —pequeños y medianos— porque con 300 toneladas un productor deja de ser rentable. Lo que nunca estuvo en la conversación fue el efecto colateral: "En todas las discusiones abordadas sobre este tema nunca se habló de perder la condición APE con este aumento de biomasa; por el contrario, sería el de ayudar a los APE y no cortarles las manos, aumentando aún más las brechas".
Dos normas que no conversan
Desde enero de 2026, el DS 17/2025 permite que un centro de moluscos filtradores produzca bajo las 1.000 toneladas anuales sin ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. El techo que define al acuicultor de pequeña escala, en cambio, sigue en 500 toneladas, según el artículo 4° del DS 45/2021.
El resultado es un tramo de 500 toneladas en el que la norma ambiental autoriza crecer y la norma sectorial castiga hacerlo. Torres no atribuye el problema a una decisión deliberada, sino a la falta de coordinación entre instituciones: "Aparentemente no existe ese diálogo que uno esperaría entre las instituciones del Estado". A eso suma un problema de difusión: cada vez que se dicta un reglamento nuevo, la información no baja a los gremios ni a los socios.
El margen que separa dos reglamentos
es el techo de la acuicultura de pequeña escala
El reglamento ambiental permite producir bajo las 1.000 toneladas sin evaluación ambiental; el reglamento sectorial hace perder la condición APE a las 500.
1.000 tons
Umbral desde el cual se ingresa al SEIA, vigente desde enero de 2026
180–750 tons
Rango de producción anual de los socios
18–24 meses
Duración actual del ciclo productivo
80%
De los socios tiene condición APE
DS 45/2021 art. 4° y DS 17/2025. Producción y ciclos: declaraciones del entrevistado.
Qué se pierde al cruzar el límite
Cruzar las 500 toneladas no es un trámite. Significa salir del Registro de Acuicultura de Pequeña Escala y, con ello, perder la elegibilidad para los programas de INDESPA y el régimen simplificado que la ley reserva a ese segmento.
Para Torres, la consecuencia es directa sobre unidades familiares que operan formalmente hace décadas: "Sin duda es liquidar la única fuente de ingreso familiar de los que por años llevan ejerciendo esta actividad en forma regular y formal". Y la lee como un problema de conocimiento del sector: quienes partieron haciendo acuicultura con esfuerzo propio y sin apoyo estatal quedan hoy en el peor lugar de la escala.
Comparativa
| Norma | Que establece |
|---|---|
| DS 17/2025, Medio Ambiente | Fija en 1.000 toneladas anuales el umbral desde el cual se ingresa al SEIA para moluscos filtradores y macroalgas. Vigente desde enero de 2026. |
| DS 45/2021, Economía, art. 4° | Fija en 500 toneladas anuales el techo de la acuicultura de pequeña escala; 2.000 para organizaciones de pescadores artesanales. |
| Ley 21.069, art. 11 | Vincula la inscripción en el Registro APE con la elegibilidad para los programas de INDESPA. |
Fuente: Textos vigentes de los decretos y de la Ley 21.069.
Proyectos técnicos de hace cuatro décadas
Consultado por los socios que producen por sobre lo autorizado en su proyecto técnico, Torres apunta a la antigüedad de esos instrumentos: la mayoría fue aprobada hace 35 o 40 años, en un contexto de incertidumbre técnica y regulatoria.
Esos mismos titulares enfrentan hoy una actividad intensamente normada, con reglas diseñadas para cultivos intensivos de especies exóticas. "Sin duda que estas regulaciones golpean fuerte el bolsillo de un productor que produce menos de 1.000 toneladas."
Diversificar con el mismo techo
Las 500 toneladas son una suma total de todas las especies del titular. Quien reparte su producción entre chorito, ostras, ostiones y algas no obtiene margen adicional: distribuye el mismo cupo.
Torres devuelve la pregunta al Estado: "Para el Estado es fácil diversificar, mirado desde arriba". Sostiene que los APE formales, con iniciación de actividades, no cuentan con soporte ni asistencia técnica equivalente a la que sí tiene la pesca artesanal en sus áreas de manejo, y pide corregir esa asimetría: "Un peso invertido en este sector APE es empleo, crecimiento y superación de la pobreza".
El margen que empuja a crecer
La rentabilidad, dice, es cada vez menor e incierta: costos de producción e insumos al alza, exigencias ambientales crecientes y el aumento de sueldos asociado a la reducción de la jornada laboral a 42 horas —vigente desde abril de 2026 conforme a la Ley 21.561— que, a su juicio, no se traduce en mayor productividad.
Ese es el mecanismo completo. Con márgenes más estrechos y ciclos más largos, la única salida disponible para un productor es hacer más volumen. Y hacer más volumen es exactamente lo que el reglamento castiga con la pérdida de la condición APE. El techo no frena una ambición: frena la respuesta natural a una economía que se estrechó.
Fomento antes que norma
Consultado por la medida más urgente, Torres no pide un subsidio ni una excepción: pide un cambio de rol. El Ministerio de Economía debiera mandatar a la Subsecretaría de Pesca como brazo técnico orientado al fomento productivo antes que al ejercicio normativo, función que ya cumplen otras instituciones.
Es la misma idea que atraviesa toda la entrevista: el sector no reclama que lo dejen de regular, reclama que alguien mida antes de fijar los números y lo acompañe a crecer dentro de la regla.
El número que falta discutir
Ninguno de esos problemas se resuelve moviendo una cifra. Pero la cifra sigue ahí, y ordena todo lo demás: el ciclo productivo se alargó hasta 22 meses, la norma ambiental permite producir bajo las 1.000 toneladas sin evaluación y la definición de pequeña escala permanece en 500, sin que ninguna de las dos cifras se haya calibrado contra lo que realmente ocurre en el agua.
Mientras esa discusión no se dé, el productor de Calbuco decide a ciegas. No entre crecer o no crecer —eso lo define el mar y la semilla—, sino entre dos condiciones jurídicas que el Estado escribió por separado y que él tiene que habitar al mismo tiempo.
Esta entrevista forma parte de la serie de REDIA sobre la reforma acuícola 2026 y su efecto en la mitilicultura y la acuicultura diversificada. Las cifras de producción y ciclos corresponden a declaraciones de Claudio Torres, presidente de la Asociación Gremial de Cultivadores de Moluscos de Calbuco. El umbral de 1.000 toneladas corresponde al DS 17/2025 del Ministerio del Medio Ambiente; el techo de 500 toneladas para acuicultura de pequeña escala, al artículo 4° del DS 45/2021 del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo.




Por REDIA Editorial · 12 de agosto de 2026 · 6 min de lectura
Red de Inteligencia Acuícola para la Economía Azul de Chile


