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Investigación6 min de lectura5 de octubre de 2026

Con El Niño en alerta, la ciencia separa las muertes de ostión por calor de las causadas por falta de oxígeno

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Para quien cultiva ostión en el norte, la temporada no depende solo de cuánto se caliente el mar, sino también de cuánto oxígeno queda en el agua y durante cuántas horas. Un estudio publicado este año sobre la misma especie en Perú puso cifras a esa diferencia, mientras El Niño costero se proyecta en magnitud extraordinaria hasta enero.

Un Niño extraordinario frente a la costa

El 28 de septiembre, la comisión peruana encargada del estudio del fenómeno (ENFEN) mantuvo la alerta de El Niño costero y proyectó que el calentamiento del mar frente a Perú y Ecuador seguirá en magnitud extraordinaria hasta enero de 2027, para luego reducirse hacia el otoño de ese año. Para el Pacífico ecuatorial central, el mismo comunicado prevé un evento muy fuerte hasta enero.

En Chile, el 21 de julio, el decreto supremo N° 113 del Ministerio del Interior declaró a la Región de Coquimbo, entre otras, zona afectada por catástrofe a raíz del frente de mal tiempo que afectó a esas regiones. En Tongoy, el CEAZA informó que la entrega oportuna de información científica permitió a los productores tomar medidas preventivas y resguardar equipamiento durante los temporales. Ya en mayo, especialistas del centro habían advertido a pescadores y acuicultores de la bahía que El Niño podría traer un mar más cálido, una surgencia costera más débil y menos nutrientes en superficie.

Dos mortalidades, dos firmas distintas

Un equipo de la Universidad Científica del Sur, la Universidad Nacional Agraria La Molina, la Universidad Peruana Cayetano Heredia, el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) y la Université de Bretagne Occidentale publicó en la revista Aquaculture una Matriz de Respuesta Biológica para la concha de abanico, nombre que recibe en Perú el mismo ostión del norte que se cultiva en Chile (Campos-Cuellar et al., 2026). La herramienta, construida a partir de experimentos ya publicados, clasifica las condiciones del agua considerando tres variables a la vez —saturación de oxígeno, temperatura y tiempo de exposición— en cuatro categorías: inocua, estresante, subletal (menos de 50% de mortalidad) y letal (50% o más).

Esquema de la Matriz de Respuesta Biológica: temperatura, saturación de oxígeno y tiempo de exposición se combinan para clasificar la respuesta del ostión en cuatro categorías (inocua, estresante, subletal y letal). Incluye los casos de Sechura 2017, con calor de hasta 27,7 °C, y 2019, con oxígeno bajo 5% de saturación durante 116 horas.
La matriz combina tres variables para clasificar la respuesta del ostión. Fuente: Campos-Cuellar et al. (2026).

Aplicada a registros ambientales del cultivo de fondo en una zona productiva de la bahía de Sechura, la matriz distinguió dos mecanismos. En 2017, la mortalidad coincidió con una anomalía térmica de hasta 27,7 °C con niveles normales de oxígeno; en 2019, con una hipoxia severa, es decir, oxígeno bajo 5% de saturación durante 116 horas. Los autores plantean integrar la matriz a sistemas de alerta temprana.

Ficha de datos: en la bahía de Sechura, 116 horas con oxígeno bajo 5% de saturación se asociaron a la mortalidad de ostión de 2019; en 2017, la mortalidad coincidió con calor de hasta 27,7 °C con oxígeno normal. Categorías de la matriz: inocua, estresante, subletal y letal.
Ficha de datos. Fuente: Campos-Cuellar et al. (2026).

Por qué el calor y el oxígeno se suman

La combinación tiene una base fisiológica medida. En juveniles de concha de abanico, y con oxígeno normal en el agua, el consumo de oxígeno fue de 0,20 miligramos por individuo y hora a 25 °C, frente a 0,12 a 16 °C, cerca de dos tercios más (Aguirre-Velarde et al., 2016): con más temperatura, el ostión consume más oxígeno. En un experimento con juveniles de ostión del norte, el alza de temperatura mejoró su desempeño fisiológico, pero se asoció a mortalidades más tempranas y más altas (Ramajo et al., 2019).

Gráfico de barras: con oxígeno normal en el agua, juveniles de concha de abanico consumieron 0,12 mg de oxígeno por individuo y hora a 16 °C y 0,20 a 25 °C, cerca de dos tercios más.
Consumo de oxígeno de juveniles de concha de abanico según la temperatura. Fuente: Aguirre-Velarde et al. (2016).

En la bahía de Tongoy, además, la surgencia costera trae de forma recurrente agua fría, más ácida y con menos oxígeno, con mayor frecuencia en primavera y verano. Un experimento de campo en esa bahía mostró que las surgencias más intensas redujeron la sobrevivencia del ostión (Ramajo et al., 2020). Un experimento de campo posterior, de un año y en la misma bahía, encontró que los eventos más intensos de enfriamiento y baja de oxígeno, en primavera, redujeron el crecimiento y la calcificación, sobre todo en adultos, aunque sin diferencias significativas en la sobrevivencia entre estaciones, lo que los autores atribuyen a la flexibilidad fisiológica y la adaptación local de la especie (Ramajo et al., 2022). En esta costa, el agua fría no siempre es agua segura.

El Niño no golpea igual en todas las bahías

La historia de la especie muestra que el evento no tiene un solo efecto. Una síntesis sobre su pesca y cultivo en Perú describe a El Niño como favorable en el centro y sur del país y perjudicial en el norte (Mendo et al., 2016). Durante El Niño 1997-98, en la bahía Independencia (Pisco), la tasa de crecimiento del ostión fue casi tres veces mayor que durante La Niña siguiente y la producción somática de la población (el tejido que gana al crecer), diez veces mayor, aunque la mortalidad también fue más alta (Tarazona et al., 2007). Los autores recuerdan que en esa zona la especie ha aprovechado el calentamiento y la mayor concentración de oxígeno propios de esos períodos.

En la Reserva Marina La Rinconada (Antofagasta), la población casi se duplicó entre 1997 y 1999, lo que se atribuye a la retención natural de larvas del lugar, a las medidas de protección de la reserva y al evento de 1997-98 (Avendaño y Cantillánez, 2005). En la zona de Sechura que analizó la matriz peruana, en cambio, El Niño costero de 2017 coincidió con una mortalidad masiva asociada al calor (Campos-Cuellar et al., 2026; ENFEN, 2017). Ese es el enfoque de la herramienta: no evaluar el evento, sino las condiciones que produce en el agua donde está el cultivo.

Tres bahías, tres efectos de El Niño: mortalidad masiva asociada al calor en Sechura en 2017; crecimiento casi tres veces mayor y producción somática diez veces mayor en Pisco durante 1997-98; aumento de la población de 6,1 a 11,3 millones de ejemplares en La Rinconada entre 1997 y 1999.
El Niño no tuvo el mismo efecto en las tres bahías. Fuentes: Campos-Cuellar et al. (2026), ENFEN (2017), Tarazona et al. (2007) y Avendaño y Cantillánez (2005).

La profundidad como herramienta, con matices

En el suroeste de Hokkaido (Japón), donde los veranos con temperaturas récord redujeron el crecimiento y aumentaron la mortalidad del ostión cultivado, un estudio de campo separó dos vías de mortalidad: una crónica, por una enfermedad bacteriana (francisellosis) asociada a la densidad de siembra y al momento del desdoble —la redistribución de los ejemplares para bajar la densidad—, y otra aguda, por calor, que los autores describen como modulada por un refugio espacial (Natsuike et al., 2026). En agosto de 2023, la capa somera estuvo significativamente más caliente que la profunda.

En la costa del Pacífico sudamericano, ese refugio tiene matices. En bahías con surgencia como Tongoy, el agua que aflora es fría, pero también pobre en oxígeno. Durante El Niño, en cambio, la surgencia puede debilitarse, como advirtió el CEAZA a los productores de Tongoy, y en bahías como Pisco la especie ha encontrado más oxígeno. Qué profundidad ofrece refugio en cada bahía, y en cada semana, depende de medir temperatura y oxígeno donde está el cultivo.

Medir para decidir

En Tongoy existe una base para hacerlo. En 2024, el CEAZA describía la estación oceanográfica y atmosférica que mantenía en la bahía junto a la empresa Ostimar como una herramienta que los productores revisaban antes de salir a faena, porque las caídas de oxígeno son muy letales para el cultivo.

La ciencia publicada este año no predice cuándo morirá un cultivo, pero sí describe las condiciones que antecedieron a mortalidades documentadas: temperatura sobre lo tolerable, oxígeno bajo el umbral y horas acumuladas en esa condición. Con El Niño costero proyectado en magnitud extraordinaria hasta enero, la diferencia entre anticiparse y constatar la pérdida dependerá de que esas tres variables se midan, bahía por bahía, a la profundidad donde está el cultivo.

Fuentes consultadas

  1. 1.Aguirre-Velarde, A., Jean, F., Thouzeau, G., y Flye-Sainte-Marie, J. (2016). Effects of progressive hypoxia on oxygen uptake in juveniles of the Peruvian scallop, Argopecten purpuratus (Lamarck, 1819). Aquaculture, 451, 385–389. doi:10.1016/j.aquaculture.2015.07.030 · hal.univ-brest.fr · 2016
  2. 2.Avendaño, M., y Cantillánez, M. (2005). Crecimiento y estructura demográfica de Argopecten purpuratus en la Reserva Marina La Rinconada, Antofagasta, Chile. Ciencias Marinas, 31(3), 491–503. · scielo.org.mx · 2005
  3. 3.Campos-Cuellar, R., Cueto-Vega, R., et al. (2026). Biological Response Matrix for risk management of bottom-cultured Peruvian scallops under oxygen deficiency, temperature, and exposure-time stressors. Aquaculture, 621, 744036. · doi.org · 2026
  4. 4.Mendo, J., Wolff, M., Mendo, T., y Ysla, L. (2016). Scallop fishery and culture in Peru. En S. E. Shumway y G. J. Parsons (Eds.), Scallops: Biology, Ecology, Aquaculture, and Fisheries (pp. 1089–1109). Elsevier. · research-portal.st-andrews.ac.uk · 2016
  5. 5.Natsuike, M., et al. (2026). Different causes of mortality in cultured Yesso scallop Mizuhopecten yessoensis: Francisellosis and high water temperature. Aquaculture, 625, 744358. · doi.org · 2026
  6. 6.Ramajo, L., Fernández, C., Núñez, Y., Caballero, P., Lardies, M. A., y Poupin, M. J. (2019). Physiological responses of juvenile Chilean scallops (Argopecten purpuratus) to isolated and combined environmental drivers of coastal upwelling. ICES Journal of Marine Science, 76(6), 1836–1849. · doi.org · 2019
  7. 7.Ramajo, L., et al. (2020). Upwelling intensity modulates the fitness and physiological performance of coastal species: Implications for the aquaculture of the scallop Argopecten purpuratus in the Humboldt Current System. Science of the Total Environment, 745, 140949. · doi.org · 2020
  8. 8.Ramajo, L., Sola-Hidalgo, C., Valladares, M., Astudillo, O., e Inostroza, J. (2022). Size matters: Physiological sensitivity of the scallop Argopecten purpuratus to seasonal cooling and deoxygenation upwelling-driven events. Frontiers in Marine Science, 9, 992319. · doi.org · 2022
  9. 9.Tarazona, J., Espinoza, R., Solís, M., y Arntz, W. (2007). Crecimiento y producción somática de la concha de abanico (Argopecten purpuratus) en Bahía Independencia, Pisco (Perú) comparados entre eventos El Niño y La Niña. Revista de Biología Marina y Oceanografía, 42(3), 275–285. · redalyc.org · 2007
  10. 10.ENFEN (2026, 28 de septiembre). Comunicado Oficial ENFEN N° 17-2026. · enfen.imarpe.gob.pe · 28 sept 2026
  11. 11.Ministerio del Interior (2026, 21 de julio). Decreto supremo N° 113, citado en la Resolución exenta N° 459 del Ministerio de Agricultura, publicada en el Diario Oficial el 6 de agosto de 2026. · diariooficial.interior.gob.cl · 21 jul 2026
  12. 12.CEAZA (2026, 25 de agosto). Información científica y coordinación permitieron proteger cultivos de ostión durante eventos meteorológicos en Tongoy. · ceaza.cl · 25 ago 2026
  13. 13.CEAZA (2026, 15 de mayo). En el mes del mar: CEAZA informa a pescadores y acuicultores de Tongoy sobre pronósticos de El Niño. · ceaza.cl · 15 may 2026
  14. 14.CEAZA (2024, 30 de julio). Estación de monitoreo une a la ciencia e industria ostionera en Tongoy. · old.ceaza.cl · 30 jul 2024
  15. 15.CEAZA (2020, 14 de agosto). Surgencia en Tongoy: procesos oceanográficos aportan alimento y arriesgan la supervivencia del ostión. · old.ceaza.cl · 14 ago 2020
  16. 16.ENFEN (2017). Informe Técnico Extraordinario N° 001-2017/ENFEN: El Niño costero 2017 (califica el periodo de diciembre de 2016 a mayo de 2017 como El Niño costero de magnitud moderada). · enfen.imarpe.gob.pe · 2017
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